Nuestro Blog

Trucos para quitar el mal olor a tuberías

No existe una sensación más incómoda y molesta que el mal olor de las tuberías, ya que este hedor es capaz de perturbar la tranquilidad y el bienestar de los hogares, puesto que suponen un disturbio en las condiciones de higiene de la vivienda. El hedor desagradable de las tuberías es provocado por un inconveniente o problema en las mismas, la avería que con mayor frecuencia produce la emanación de estos olores son las obstrucciones.

 

Es evidente que, ante la aparición de estos olores nauseabundos, las personas busquen una pronta e inmediata solución ya que resulta imposible poder desarrollar las actividades diarias del hogar con la indeseada presencia de hedores proveniente de las tuberías. A continuación, con fontaneros El Escorial 24 horas vamos a describir alguno de los métodos y técnicas caseras que pueden disminuir o eliminar estos desagradables olores.

 

Es frecuente que los malos olores provengan de una obstrucción en sifón, sobre todo cuando se trata del fregadero de la cocina o del lavabo del baño. El sifón es una pieza indispensable para neutralizar el reflujo de los olores de las tuberías, sin embargo, cuando este se atasca, termina produciendo lo que en realidad debería evitar, los malos olores. Solucionar este problema resulta sencillo, solo debemos desmontar el sifón o abrirlo para luego lavarlo y desinfectarlo completamente, y de esta sencilla manera rápidamente desaparecerán los malos olores.

 

En ocasiones sucede que el sifón se encuentra completamente permeable y limpio, por lo cual el mal olor proviene de un sector de las tuberías más profundo. En estos casos podemos aplicar el uso de remedios caseros, tales como el clásico brebaje de vinagre con bicarbonato o levadura o en todo caso sales de fruta. Dicha mezcla la verteremos en las tuberías que estén produciendo malos olores en horas nocturnas y dejaremos que realicen toda su acción durante toda la noche sin apertura los grifos. Al día siguiente presenciaremos como los malos olores han sido eliminados y deberemos abrir los grifos para que el agua enjuague las tuberías.

 

En el mercado y en las droguerías existe una amplia gama de productos químicos que son fabricados específicamente para eliminar el mal olor de las tuberías, así como también para limpiar las mismas de todo tipo de desechos y obstrucciones que se encuentren perturbando el drenaje correcto de las tuberías. Al utilizar estos productos debemos hacerlo con mucha precaución y siguiendo las instrucciones y recomendaciones del fabricante que vienen impresas en el producto, ya que si no se utilizan como es debido estos productos pueden ser potencialmente tóxicos y dañinos para las tuberías.

 

¿Cómo evitar que las tuberías mal?

 

El inodoro es sin dudas la pieza de las instalaciones de fontanería de las viviendas que potencialmente puede producir más los malos olores, sin embargo, no por ello el escusado debe ser el único en recibir mantenimiento y lavado periódico, lo cual es uno de los errores más comunes que comenten las personas, quienes limpian periódicamente el retrete, pero se olvidan de realizar el mantenimiento de las tuberías, desagües y demás.

 

Una de las formas de prevenir la aparición de hedores nauseabundos es darles el correcto uso a las tuberías, es decir, no utilizarlas como vertederos de toda clase de basura, por ello, debemos evitar arrojar restos de comida, aceites, pelos y demás por el escusado, el fregadero, el desagüe, las alcantarillas y los lavabos. Para concluir, si realizando el mantenimiento continuo del desagüe y los remedios caseros aún persiste los malos olores, es probable que estos se deban a un problema de mayor envergadura que no podremos solucionar de manera sencilla desde casa, en estos casos, debemos recurrir a los profesionales de la fontanería para que se encarguen de manera eficiente de eliminar los malos olores.

 

Mediciones en fontanerías – Pulgadas a milímetros

Las mediciones son, para todo sistema medible, un aspecto de gran importancia para el ajuste y encaje perfecto de distintas piezas en un entorno compuesto por muchas instalaciones dispuestas ordenadamente. En el ámbito de la fontanería, las mediciones son de vital relevancia para el óptimo funcionamiento de los sistemas y agrupaciones de fontanería, ya que un pequeño error en una medición de esta clase puede ocasionar crasos problemas de connotaciones irreversibles y de gastos astronómicos. Lo anterior quiere decir que una buena medición de las piezas de fontanería a instalar, puede ahorrarte dolores de cabeza y mucho dinero.

 

Nunca olvides que las estadísticas al respecto han demostrado que los principales ocasionados por malas mediciones, son causados originalmente por una confusión con las unidades de medición. Muchas personas no saben distinguir las diferencias existentes en las unidades de medición de longitud del sistema inglés y las del sistema internacional. En fontanería de los fontaneros El Escorial baratos, generalmente se usan sólo dos unidades; pulgadas (sistema inglés) y milímetros (sistema internacional). En este artículo te enseñaremos todos los pormenores de este interesante tema y te guiaremos en la conversión de una unidad de medición a otra.

 

¿A cuánto equivale una pulgada?

Una de las unidades más interesantes en el mundo de la fontanería es, a su vez, una de las más antiguas, estamos hablando de la pulgada. Dicha unidad equivale al ancho de la primera falange del dedo pulgar y se distingue por el símbolo .

 

En el siglo XIX se quiso utilizar en muchos países del mundo, teniendo algo de éxito, pero cayendo en desuso con la llegada del sistema métrico decimal. En la actualidad es usado más que todo por las naciones anglosajonas. 1 pulgada es equivalente a 25,4 mm; pero se han visto muchos casos donde las tuberías son de 1”, pero no hallamos esos 25,4 mm por ninguna parte de la tubería.

 

Al principio de la historia se aceptó que el diámetro interior de una tubería tenía una longitud exacta de 1”= 25,4 mm. Sin embargo, con el pasar de los años las tuberías se fueron construyendo con materiales distintos, lo cual complicó el asunto de las mediciones.

 

Ahora, si hallamos un material más eficiente que el hierro para las tuberías, como lo es el cobre, ¿No es mejor realizar las nuevas tuberías con la misma rosca que las anteriores para que puedan ser acopladas a cualquier tubería indistintamente? Por supuesto que sí. No obstante, la rosca de estas tuberías confeccionadas con materiales distintos no tiene 1” realmente, pero se les sigue llamando así para tener una referencia del tamaño de la rosca. Por lo tanto, es normal encontrar tuberías de 1” aparente, pero que no tienen 25,4 mm que dicen tener.

 

Entonces ¿Cuál es el tamaño real de esas roscas? Los fontaneros experimentados en el tema han convenido que 1″ es igual a 33 mm. Por consiguiente, no es raro conseguir tuberías de 1” que tengan 33 mm de diámetro en la rosca y no los 25,4 mm que en su origen tenían estas tuberías.

 

Conversión: Pulgadas a milímetros equivalencias en fontaneria

No podemos darte una equivalencia exacta sin antes aclararte algún par de cosas: todas las roscas que tienen las tuberías del mercado no son para nada iguales, por ende, discrepan mucho en tamaños. En realidad, existen cuatro tipos de roscas: las interiores, las exteriores (macho y hembra, respectivamente), las cónicas y cilíndricas.

 

A raíz de esta pequeña complicación, no sea hace fácil la equivalencia de pulgadas de una tubería a milímetros. Por supuesto, si realizas una pequeña pesquisa en internet, hallarás conversiones y estimaciones bastante precisas y exactas, pero que no te servirán de mucho si lo que exactamente quieres es distinguir entre una pieza de 3/4″ y otra de 1″.

 

A continuación, simplificamos tu indagación brindándote una útil tabla para las equivalencias que realmente requieres. Eso sí, por todo lo que se expuso anteriormente, ninguna de las equivalencias es totalmente exactas, así que no creas que los valores que aquí te proporcionamos son inexorables. Lo ideal siempre será tomar estos datos como referencia y analizar empíricamente tú mismo tu caso.

 

Rosca Equivalencia (mm)
1/2 Pulgada 20 mm
3/4 de pulgada 25 m
1 pulgada 30 mm
1 pulgada y 1/4 40 mm
1 pulgada y 1/2″ 50mm
2 pulgadas 60 mm

 

Como quizás ya lo notaste, ninguna de las equivalencias corresponde con la conversión pura de 1” = 25,4 mm; debido a todo lo expuesto en párrafos previos.

 

En función a no sobrecargarte mucho más de información específica, dejamos este artículo hasta aquí, esperando que hayas comprendido estos aspectos básicos acerca de la medición en fontanería. Sigue nuestros consejos y verás como todo te saldrá bien en tu sistema de fontanería. No olvides que si tienes interrogantes o problemas mayores que no puedes resolver, llama a un especialista en orden de que te asesore de la mejor manera.

 

Cómo arreglar una fuga de agua en un grifo

Lo más probable es que alguna vez en tu casa hayas tenido un grifo que goteaba y que incluso hayas que tenido que llamar por ello a un fontanero de la fontaneria El Escorial, con el gasto que ello supone. A partir de ahora, serás tú mismo quien pueda arreglarlo si sigues una serie de consejos.

Lo primero que hay que hacer es averiguar cuál es el origen de este problema, que por lo general suele ser la junta de cierre, por lo que no es necesario que llames a un profesional. Lo que vas a necesitar son llaves inglesas de diversos tamaños y algunas piezas nuevas para reemplazar las que ya no sirven. Para ello lo mejor es que vayas a la ferretería con las piezas quitadas para que te indiquen cuáles son las más adecuadas para el arreglo de tu avería.

Cuando vayas a comenzar a arreglarlo, cierra la llave de paso, y antes de cambiar nada, prueba a ajustar los tornillos y las piezas, ya que en ocasiones las fugas se producen porque éstos se han ido aflojando con el paso del tiempo. Si el problema persiste después de ésto, habrá que cambiar las piezas hasta encontrar el problema. Lo más seguro es que sea la junta, ya que hay que tener en cuenta que la zapata, que es la parte inferior del grifo, puede haber sido también la causante de la fuga, por lo que es probable que haya que cambiarla. Como puedes comprobar cambiar un grifo que gotea no es demasiado complicado, solo hay que averiguar cuál es el origen de esta avería y así podrás ahorrarte dinero.

Otro problema frecuente de los grifos es que la cantidad que sale de ellos no es suficiente, y ello se debe a un atasco por cal. Si ha pasado mucho tiempo lo más probable es que no tenga arreglo y haya que cambiar todo el grifo, pero si todavía se puede salvar, lo único que hay que hacer es sacar la rejilla que tienen generalmente los grifos para atrapar las impurezas que lleva el agua, y limpiar bien para que la misma recupere la presión. Puedes quitarla con la ayuda de una llave inglesa y ponerla bajo el chorro del agua. Si la cal no lleva mucho tiempo acumulada, puede que desaparezca de esta manera, pero si no fuera así, se puede usar una aguja para limpiar bien los orificios. Cuando esté totalmente limpia, coloca de nuevo la rejilla con ayuda de la llave inglesa.